Artículo elaborado por el Dpto. de Marketing y Servicios Internet de Iuris.doc
Conceptos clave en el desarrollo de una web
Claridad, Personalización, Actualización...
Para el profesional del mundo jurídico, como para el de cualquier otro ámbito, tener una presencia en la red supone una inversión considerable. Sin embargo, y cada día más, no basta con estar 'presentes'. Un bufete o despacho de abogados debe asegurar que su website ofrezca contenidos dinámicos y de calidad a los usuarios y clientes para establecer, de este modo, mecanismos de fidelización eficaces.
El proyecto de creación de una página web es un trabajo complejo. Una tarea que requiere una gestión continuada, un derroche de recursos y unos conocimientos técnicos que normalmente el despacho no tiene, y que por ello, a menudo, éste prefiere o necesita ´externalizar´.
La selección de un buen proveedor es un factor indispensable a la hora de desarrollar nuestra web. Sin embargo, también es importante que el abogado tenga los conocimientos básicos para supervisar el desarrollo del proyecto y poder establecer así un diálogo fructífero con el diseñador.
Así, antes de contactar con éste, el bufete deberá analizar sus necesidades y requerimentos y plasmarlos sobre el papel: cuáles son los objetivos de la futura web, a qué usuarios se dirige, qué tipo de servicios online quiere ofrecer, cómo quiere diferenciarse de la competencia. Estos tips serán de extrema utilidad para marcar la línea de diseño y la programación de la web.
Además, durante el desarrollo del proyecto, es recomendable que los responsables siempre tengan presente una serie de conceptos clave que asegurararán el éxito y efectividad de la web coorporativa:
CLARIDAD. La información tiene que ser clara y concisa, adaptando el formato según el tipo de usuario. La página debe estructurarse de manera que la información esté siempre localizable, el usuario debe saber en todo momento dónde está y dónde puede ir, pero sin que resulte recargada.

PERSONALIZACIÓN. Hace referencia al marketing one-to-one, gracias al cual el website puede adaptarse a sus usuarios de forma individualizada, permitiéndoles acceder a la información según su perfil. Existen programas y sistemas para ello, softwares especializados, que guardan los datos del usuario desde su primera visita y permiten reutilizarlos para personalizar la web.

ACTUALIZACIÓN. Un de los objetivos principales de la web debe ser suscitar el interés del usuario para fidelizarlo y conseguir que vuelva. Para ello, el site tiene que ser interesante, es decir, novedoso; y la información dinámica y actualizada periódicamente.

INTERACTIVIDAD. Es el elemento que más diferencia a Internet respecto de otras tecnologías o medios de comunicación. Es muy importante que una web aproveche estos elementos interactivos de participación, como fórums o chats, para conocer a sus usuarios y atraerlos.

HOMOGENEIZACIÓN. Un sitio web debe conservar la integración de cada uno de sus elementos, es decir, que el diseño de los logos, e incluso el lenguaje utilizado, se mantengan homogéneos en cada sección de la página. Esta integración se debe mantener también respecto a la estrategia general del negocio y a la imagen de la empresa en el medio exterior.

ESTANDARIZACIÓN. El diseño de la página debe supeditarse al contenido y no al revés, es decir, que a pesar de lo atrayente de los elementos gráficos, es importante dosificarlos a lo largo del site, para facilitar la descarga. O del mismo modo, es recomendable utilizar un fórmato de resolución de pantalla estándard (800x600) que permita a una mayoría de usuarios visualizar correctamente la información, así como usar diferentes tipologías y versiones de navegador.

Y es que a pesar de no ser un especialista o técnico en la creación de páginas web, ústed puede y debe mostrar su competencia en el proceso de desarrollo, manteniendo siempre presentes esta sencilla serie de conceptos.